¿Cómo se puede fomentar la educación y conciencia sobre los derechos humanos en Venezuela? A partir del reconocimiento de los principios de persona y dignidad.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos menciona enfática y reiteradamente el reconocimiento a la dignidad humana, y ya de entrada en el preámbulo de la misma se dicta lo siguiente:
“Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana…” (Naciones Unidas, 1948)
A partir de esto es posible relacionar que las carencias de valores tan fundamentales como son la libertad, la justicia y la paz en Venezuela se corresponden con el quebrantamiento de la dignidad humana que se percibe en el conjunto social.
Tal situación se debe a que Venezuela se enfrenta a una compleja crisis social, política y económica producto de la lamentable gestión del régimen dictatorial que gobierna el país en total desinterés por el bienestar común bajo un sistema que atenta de continuo y por todas las vías contra la integridad y dignidad humana de todos los venezolanos.
Este grave contexto ha suscitado el menoscabo del desenvolvimiento y desarrollo vital de la mayoría de los venezolanos, muy a pesar de que en la legislación nacional se reconozcan explícitamente todas las garantías constitucionales con respecto al cumplimento de todos los derechos humanos. En realidad parte importante de la población nacional lucha a diario por su supervivencia; y esto es que las personas dedican su tiempo y sus pensamientos a buscar los medios para suplir sus necesidades más básicas (tener acceso a servicios de alimentación, agua, salud y electricidad).
En concordancia, el deterioro de la sociedad venezolana se explica como un problema estructural que deviene de la ineficiente gestión pública que ha menoscabado la conciencia colectiva, ante tales perjuicios a las libertades personales el reconocimiento de la dignidad humana se ve condicionado a las circunstancias perdiéndose de vista la valorización y el respeto a esta en las relaciones interpersonales.
Y entre tantas cosas, compete específicamente atender a que el deplorable estado del sistema educativo nacional reduce aún más las oportunidades de desarrollo individual y aumenta las desigualdades sociales por lo cual al hablar sobre ¿Cómo se puede fomentar la educación y conciencia sobre los derechos humanos en Venezuela? Se debe reconocer primeramente que en este contexto educativo el hecho de saber Qué y Cuáles son los Derechos Humanos es un privilegio.
Aunque pueda parecer elitista la verdad es que solo una minoría en Venezuela comprende el contenido, la importancia y el carácter intrínseco de los Derechos Humanos, siendo así ¿Cómo el resto de la población podría exigir lo que desconoce que tiene? Precisamente en este cuestionamiento se halla la imperante necesidad de educar y concientizar respecto a esta materia, pues la ignorancia es un enemigo atroz, sin embargo, no escapa de esta verdad el hecho de que el ser humano por naturaleza siempre busca obtener y garantizar su bienestar, dignidad y libertad, lo cual se ha demostrado históricamente y demuestra que aunque se sobrepongan las carencias hay una gran oportunidad
para transformar el tejido social del país con base en valores positivos que promuevan y defiendan los derechos humanos.
La educación en derechos humanos es una herramienta fundamental para hacer valer la dignidad de las personas y reconocer su distinción por sobre los demás seres del mundo. A través de ella, se busca que los individuos tomen conciencia de sus derechos y los derechos de los demás, así como de las responsabilidades que conlleva el ejercicio de estos.
Ahora bien, la responsabilidad de fomentar la educación entorno a los derechos humanos recae inmediatamente en todos los ciudadanos quienes cuenten con el debido conocimiento al respecto, esto es; ser multiplicadores de la información y los métodos para lograrlo bien pueden ir desde lo formal hasta lo informal sin perder la eficacia. Lo importante acá es tener un mensaje claro que enfatice el valor que cada persona tiene en sí misma para que quien reciba la información sea capaz de reconocerse digna, a la vez que comprende cuales son los derechos que le protegen y que son atributo propio de su dignidad.
Para reconocer la dignidad humana toda formación en derechos humanos debe abordar, además de la descripción de los derechos y deberes, las características de estos, tal y como las expone Amnistía Internacional en su blog:
Los derechos humanos son intrínsecos, irrenunciables, inalienables, universales, interdependientes, indivisibles, progresivos, imprescriptibles, inderogables y son derechos en constante evolución. (Mediavilla, 2021)
En primer lugar –entendiendo que desde las instituciones del Estado, en este contexto, no se cumple el rol de servicio que trabaja por promover, garantizar y exaltar los derechos de su población– es importante que las organizaciones no gubernamentales tomen los espacios formales y enlacen con las instituciones educativas para que puedan trabajar juntas promoviendo la educación sobre derechos humanos. Esto puede ser logrado a través de la organización de talleres y cursos, la distribución de materiales didácticos y educativos, y la creación de programas en las escuelas y universidades.
Esto entendiendo que la formación escolar es un espacio importante que necesita atención, sin embargo, es también necesario que estos programas, talleres y cursos sean planificados para funcionar en las comunidades vulnerables, discriminadas o marginadas porque son las poblaciones en donde sistémicamente se desprecia su valor humano por lo que más fácilmente se violan sus derechos. Asimismo, se requiere que dentro de las comunidades se coordinen esfuerzos para sostener este trabajo. Todo esto a sabiendas de que son muchos los obstáculos que el régimen institucional pueda poner para impedir la formación en esta área.
Razonablemente, una opción donde inicialmente puede haber menos intervención, es que toda persona con conocimiento acerca de los derechos humanos sea multiplicador de la información aprovechando sus entornos de influencia, entiéndase como familia, amigos, compañeros de trabajo, vecindario, etc. Porque iniciar una conversación con contenido es una forma sencilla pero igualmente eficaz para empezar a educar y crear conciencia acerca de los derechos humanos porque impacta en espacios donde quizá la educación formal no tiene alcance, esto a su vez permite que quien reciba los conocimientos igualmente los divulgue y llegue a más personas.
Otro aspecto potencialmente oportuno para atender es el acceso a la información, respondiendo a los nuevos tiempos donde el internet y los medios digitales tienen un alcance masivo, en Venezuela el 61,6% del total de la población accede a internet (Kemp, 2023), esto es en sumo aprovechable para hablar sobre derechos humanos y fomentar la conciencia colectiva con mayores libertades dentro del contexto de censura nacional que perjudica a los medios de comunicación tradicionales.
Esta vía permite igualmente empoderar a los ciudadanos para que sean capaces de conocer y demandar sus derechos a la vez que reconocen el respeto que le deben a los otros con tal impacto que fácilmente pueden ser también difusores de la información. En este sentido, el mensaje siempre es importantísimo en cuanto a su dilucidación, por ello para que pueda impactar en la población es
debido segregar el público objetivo para que se corresponda con sus intereses. No obstante, las plataformas digitales no escapan de la complejidad de acción, puesto que, la difusión de conocimiento ocurre a la vez que se batalla en un medio donde abundan los antivalores, por tanto se deben tener aptitudes aún mayores en este ámbito para que el mensaje pueda calar en la audiencia.
Consiguientemente, es fundamental que se promueva una cultura de respeto y tolerancia hacia los derechos humanos, para esto se pueden emplear iniciativas en todos los ámbitos de expresión humana posible, como espacios deportivos, artísticos, etc. que promuevan la diversidad y la inclusión social, exaltando el valor de las personas, fomentando el diálogo y el entendimiento entre las diferentes comunidades y grupos de la sociedad venezolana.
Como consecuencia estas formas de fomentar la educación y conciencia sobre los derechos humanos en Venezuela son un mecanismo para construir una sociedad más justa y equitativa. A través de la colaboración entre las organizaciones no gubernamentales, sociedad civil e instituciones educativas se pueden lograr importantes avances en esta materia.
En resumen, la educación en derechos humanos es una herramienta poderosa para aumentar la dignidad de las personas, capaz de hacer valer en cada ciudadano su esencia, singularidad y valía al promover la conciencia de los derechos, la tolerancia, el respeto, la inclusión, y el empoderamiento para defender los derechos propios y de los demás.
Referencias
Cardozo, R. (12 de agosto de 2023). Sesión 3 virtual. Persona, Dignidad y Derechos Humanos . Asociación Civil Más Ciudadanos .
Kemp, S. (14 de febrero de 2023). DATAREPORTAL. Recuperado el 27 de agosto de 2023, de DIGITAL 2023: VENEZUELA: https://datareportal.com/reports/digital-2023-venezuela
Mediavilla, M. (23 de septiembre de 2021). Amnistía Internacional. Recuperado el 27 de agosto de 2023, de 10 características de los derechos humanos: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/10-caracteristicas-de-los-derechos-humanos/
Naciones Unidas. (10 de diciembre de 1948). Declaración Universal de Derechos Humanos. resolución 217 A (III).

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